Una rendija deja entrar la luz en nuestro cuarto oscuro
nos deja ver los cuerpos en su estado más puro
sin maquillajes, sin artilugios, pura esencia al desnudo
y las manos que tocaron tanto son ahora el refugio
de un alma que besa a la otra.
y se abraza desde el amor más profundo.
Victoria Dominguez.
Octubre 2013

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