lunes, 25 de julio de 2016

16.

En mi cuento llegaba mi príncipe montado en un corcel y subiéndome a su montura me llevaba a un castillo en lo alto de una colina; hoy llega cabalgando de lejos, sin riendas ni espuelas, y su mirada me devuelve a la vida con una mezcla de salvaje osadía. 
No hay jinete ni hay apero, y ahora es mi amado rey el que me lleva en andas por los caminos del infierno.

Victoria Dominguez


No hay comentarios:

Publicar un comentario